Early Memories II
Mi papa se fue a México solito. Mi mama y yo seguíamos en Bolivia. La verdad de todo esto no me acuerdo nada, pero lo que si me acuerdo, me parece, es entrar con mi mama a una oficina y escuchar que ella decía:
- somos estudiantes
En mi memoria estábamos en una oficina pequeñita, donde solo cabía un escritorio, y detrás del escritorio una señorita vestida de blanco. Para salir de detrás del escritorio creo que la señorita se tenia que poner de cuatro patas, tan chiquita era la oficina.
También es parte de esta memoria una chompa de cuello alto, rosada casi fucsia. No se si yo la tenia puesta, o si mi mama la tenia puesta, o si alguien la tenia en la mano, o que. Pero de algún modo se conectan en la historia.
Supongo que estábamos llegando a México, o estaríamos todavía en el Perú, de viaje.
No fue un viaje fácil, pero de la pequeña oficina es de lo único que me acuerdo. Me imagino que debe haber habido un espacio al lado del escritorio. Pero es así como yo lo recuerdo.
Una vez en México recuerdo pedirle a mi mama un pijama que me gustaba. Mi mama me dijo que estaba entre las cosas que nos robaron mientras estábamos en Lima. Como funcionara la memoria, que ahora ya no me acuerdo de las cosas que se perdieron, pero hubo un día en el que me acordaba.
1 comment:
La memoria es alucinante después de todo, y cuando somos niños más todavía. Lo interesante es que hay muchos detalles de los que, por lo menos en mi caso, no estoy segura si ocurrieron de verdad o en un sueño.
Un abrazo hasta tu ciudad ófrica. (Es húmedo Londres?)
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